Luego de la derrota ante Colombia, la Selección Argentina enfrentó en Belo Horizonte a Paraguay por la segunda fecha del Grupo B de a Copa América. Como en Rusia con Jorge Sampaoli, el plantel Albiceleste, que buscaba el triunfo para acomodarse en la zona, le planteó sus disgustos a Lionel Scaloni que metió cinco variantes comparando el debut.

La incertidumbre del entrenador, que vario en todas las líneas, se vio reflejada nuevamente en la cancha. Más allá de tener otra verticalidad en el mediocampo, que le permitió tener más la posesión del balón, no supo como poderle entrar a los dirigidos por Eduardo Berizzo, que si bien intentó pelearle la pelota, apostó a salir rápido con sus jugadores por afuera.

Justamente de esta manera Paraguay consiguió la apertura del marcador. A los 28 minutos avisaba con un pelotazo largo de Matías Rojas a Derlis González, que encontraba una mal parada Argentina y ponía en jaque el arco defendido por Franco Armani. Caso similar pasó a los 36, que como le ocurrió a Renzo Saravia el sábado ante Roger Martínez, Roberto Pereyra no seguía la subida de Miguel Almirón que con un pase atrás al punto penal asistió a Richard Sánchez, que convirtió el 1 a 0 con un remate esquinado.

Del gol hasta el cierre del primer tiempo la Albiceleste quedaba alborde del abismo, ya que sentía cada ataque Guaraní que intentaba sentenciar la historia. La poca planificación de la dirigencia de la AFA, hace nota el mal momento del equipo que es conducido por un entrenador sin experiencia, que cambia en todos los partidos y desorienta a jugadores poniéndolo en posiciones inadecuadas. A pesar de todo esto se iba al descanso perdiendo por la mínima y teniendo la posibilidad de reacción, aunque tenga un final anticipado.

Para el complemento, dejando en evidencia el desconcierto de Scaloni, decidía meter en cancha a Sergio Agüero por el Tucu Pereyra que sintió la inactividad de los últimos entrenamientos. Justamente a la espera de las apariciones de individuales, a los 6 minutos Rodrigo De Paul enviaba un pelotazo al Kun, que se escapaba en el área y asistía en Lautaro Martínez que estrellaba el travesaño y en el rebote Lionel Messi no podía ante Roberto Fernández. Sin embargo, el VAR decía presente y Sampaio sancionaba penal de Iván Piris por mano en el remate del delantero del Inter. Haciéndose cargo de un momento vital, Leo desde los doce pasos convertía el 1 a 1.

Era el mejor momento de la Selección desde lo anímico que necesito de Franco Armani para mantener, con más alma que juego, el empate. Ya que a los 16, Nicolás Otamendi derribaba en el área a Derlis González y sin dudar el árbitro sancionaba penal pero el “10” no lograba vencer al arquero de River.

Cuando Argentina necesitaba una variante en el mediocampo para equilibrar el retroceso, el entrenador volvía a fallar al sacar a Lautaro Martínez para hacer ingresar a Ángel Di María. Sintiendo el cambio, el equipo perdía la única esperanza que parecía tener al contar con La Pulga y dos delanteros por delante.

Sin aprovechar su momento y sin generar riesgo, que lo terminó sufriendo con buenas atajadas de Armani, la Albiceleste terminó empatando 1 a 1, que lo deja último junto a Qatar con una unidad y que será su próximo rival. Por su parte Paraguay, con dos, enfrentará a Colombia que clasificó a los cuartos de final con seis puntos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí