Además de sus gambetas, su pegada, su visión de juego, su habilidad para leer lo que pasará en un partido un segundo antes de sus rivales, su temple para momentos decisivos y su capacidad para declarar, Juan Román Riquelme se destaca por su humildad y el cariño que siempre le ha brindado a los hinchas de Boca (y demás clubes) que se acercan a él a por una foto, un autógrafo, o solo para saludarlo. En su cumpleaños número 41, el diez tuvo otro gran gesto que lo define como persona.

Resulta que Riquelme se encontraba en su casa festejando, cuando apareció Julia, un fanática Xeneize de 13 años, a quien se le ocurrió llevarle de regalo a Román una torta hecha con sus propias manos. Como era de esperarse, el ex futbolista no decepcionó a la niña. Recibió el regalo, la invitó a pasar y le regaló una camiseta autografiada. No quedan dudas de que este habrá sido uno de los momentos más felices de la joven.

Luego de este episodio, Julia fue entrevistada por Minuto Boca, y confesó que jamás había visto en el diez una sonrisa tan grande. Juan Román Riquleme cumplió 41 años, ganó todo con Boca, convirtiéndose en el máximo ídolo de la institución, es reconocido mundialmente por grandes jugadores de distintos países y aún así sigue mostrando que su mejor faceta no es la que se vio dentro de la cancha, sino estos gestos que tiene fuera y le cambian la vida a las personas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí