En el partido de semifinales de la Copa América frente a Brasil, Argentina fue eliminada con un escandaloso arbitraje de Roddy Zambrano y la compañía desde el VAR. La bandera de las quejas albicelestes la llevó Lionel Messi, quien apenas terminó el encuentro disparó contra el arbitro y la Conmebol, la cual acusó de ser manejada por Brasil.

Desde la entidad que maneja Alejandro Domínguez no hicieron oídos sordos y expresaron su disgusto con las palabras de la Pulga marcándole una sanción de tres meses sin jugar para el Seleccionado nacional, ya sean partidos oficiales o amistosos, y un castigo económico de cincuenta mil dólares.

Además de esta pena, Messi debe cumplir con una fecha que lo suspendieron por la roja frente a Chile en la lucha por el tercer puesto sumado mil quinientos dólares.

 

 

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