El Pulga tucumano

Luis Rodríguez tiene una gran historia detrás de lo que todos conocemos. Su fútbol viajó a Italia y estuvo cerca del Real Madrid, pero no hubo suerte y debió volver a Argentina donde una pistola cambió su destino.
martes, 5 de mayo de 2020 · 21:17
Luis Miguel Rodríguez nació en un pequeño pueblito de Tucumán llamado Simoca, ubicado a 50 kilómetros de la capital tucumana, allí molestó a todos con su gran amiga la pelota. “Es mi vida, es el lugar donde voy a estar el día de mañana. En Simoca nací, me crié y es el lugar al que todo el tiempo trato de ayudar. Es muy lindo para descansar y estar tranquilo”, dijo el Pulga en alguna nota con La Nación y siempre está presente para su pueblo.

Marcos Rojo sanción Rojo podría ser sancionado por el United

Allí no es la estrella que es en San Miguel de Tucumán o en Santa fe y el mismo lo contó alguna vez: “Es el lugar en el que puedo andar tranquilo, salir a la plaza con mis hijos y moverme como uno más. Ahí no soy 'el Pulga', soy Miguel. Nadie me pide fotos ni nada”. Incluso, en alguna otra oportunidad expresó que achica sus días de vacaciones para donar regalos a los chicos de su ciudad y que un poco lo preocupa la situación actual de su pueblo. Pero en esta ocasión vamos a hacer un breve resumen de la vida de ese chico que soñaba con jugar al fútbol y que pasó por varias situaciones de película antes de llegar a ser el ídolo que es hoy. Luis Miguel era un pequeño niño y una prueba del Inter fue su primera gran cita. El club italiano se había acercado a su pueblo para ver jugadores y un tímido joven de 12 años que se sumó ante la falta de jugadores, la rompió toda y fue seleccionado. Tras seis meses de preparación, Luis viajó a Italia para entrenarse en el Inter. No todo sería lindo por su paso europeo, si bien disfrutó de jugar al fútbol como todo niño y hasta coqueteó con el Real Madrid, su destino no lo uniría con el Viejo Continente. Sí, al Pulga lo tentaron del club Merengue tras un torneo disputado en las Islas Canarias en el que la rompió, pero su representante y algunos asuntos contractuales y de falta de comunicación con Argentina no le permitieron aceptar esa increíble oferta. Luego de un engaño que dejó a cinco tucumanos varados en Bucarest, la capital rumana, y sin un peso, Luis Miguel Rodríguez volvió a su ciudad con 16 años y el corazón roto. El desafío más grande de su vida estuvo a la vuelta pero el fútbol esperaba en el horizonte. Luego de hacer varias changas y de no encontrar el rumbo, sufrió un hecho que marcó su futuro: una noche en pleno boliche y en medio de una pelea lo apuntaron con un arma. Minutos más tarde y en la comisaría, Luis vio venir a su madre y le cayó la ficha. Se centraría y dedicaría a su gran pasión: el fútbol. El resto es historia conocida, el Pulga arrancó en UTA en San Miguel de Tucumán, de allí a Atlético, ascensos, campañas sorprendentes y grandes hazañas con una final de Copa Argentina incluida. Y su paso por Colón que lo transformó en un jugador amado por todos, en el Sabalero llegó a la final de la Sudamericana 2019 y fue clave en las semifinales con la herida abierta de la muerte de su padre, su gran compañero, días antes.

Gago River Boca La confesión de Gago sobre la final frente a River

Francescoli Santos Borré River “Lo de Borré es tan peligroso como lo de Alario”

El Pulga siempre supo levantarse de los malos momentos y con la sonrisa que convirtió el penal en Brasil demostró cómo fue siempre su actitud ante a vida.