A la espera de lo que serán los duelos por la semifinal de la Copa Libertadores, la Superliga albergó una nueva edición del Superclásico entre River y Boca en el Monumental. El Millonario, que venía de perder ante Talleres además de igualar contra Cerro Porteño, buscaba el triunfo que le permita escalar hasta las principales posiciones. Por su parta el Xeneize, que llegaba de ganarle a Banfield y de empatar contra Liga de Quito, necesitaba la victoria para alcanzar a San Lorenzo en la cima.

Como era de esperar por el planteo defensivo que utilizaba Gustavo Alfaro, los dirigidos por Marcelo Gallardo fueron los que tuvieron el control del partido a lo largo del primer tiempo. Más allá que los de Núñez fueron superior desde la tenencia de la pelota, careció de claridad en los metros finales para lastimar a Esteban Andrada.

Proponiéndole un partido trabado y sin muchos espacios, Boca apostaba a los pelotazos para Jan Hurtado, que intentaba aguantar la pelota para después generar riesgo. Sin que funcione esto, la visita no preocupó a Franco Armani, salvo en alguna insinuación a través de la pelota parada. Por su parte River, si bien buscó ser el protagonista con la pelota se vio obligado a buscar la apertura del marcador con algún remate de larga distancia de Nicolás De La Cruz.

Más allá que el local merodeó el área de la visita, el Millonario y el Xeneize en la primera parte no se sacaron ventaja por lo que se fueron al entretiempo empatando sin goles. En el arranque del complemento se daba una de las oportunidades más claras, donde los conducidos por el Muñeco Gallardo siguieron teniendo el dominio y avisaba con un remate de Exequiel Palacios y con una chance abajo del arco de Lucas Martínez Quarta, mientras que los de La Ribera respondían con un tiro de Alexis Mac Allister.

En una tarde que se luchó más de lo que se jugó, Fernando Rapallini tuvo dos decisiones polémicas en la tarde. La primera se dio en el área de Franco Armani, donde Jan Hurtado le propinó un planchazo a Paulo Díaz para roja directa. Mientras que en el segundo tiempo Enzo Pérez le cometía falta, que no sancionó, a Mac Allister y al propio venezolano que le iba a significar la segunda amonestación y expulsión.

A pesar de tener el dominio, River no encontraba los espacios en ofensiva para poder crear jugadas peligrosa a un Boca, que cuando los encontró, como a los 28 minutos con un desborde de Matías Suárez para Rafael Santos Borré, fallaba en la definición. Más allá que los de Núñez insinuaron mayor peligro, donde los de La Ribera tuvieron un tiro libre de Carlos Tevez, el Superclásico terminó empatado 0 a 0 sin haber muchas emociones.

La igualdad lo dejó al Millonario con ocho unidades y la próxima fecha tendrá que visitar a Huracán. Mientras que el Xeneize, que quedó segundo con 11 puntos, recibirá a Estudiantes de La Plata. Claro está, en octubre ambos equipos e volverán a ver las caras por la semifinal de la Copa Libertadores.

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