Luego de cerrar el semestre con la obtención de la Recopa Sudamericana, River puso primera en los octavos de final de la Copa Libertadores al recibir en el Monumental al Cruzeiro. El Millonario, tras ser escolta el grupo A, buscaba encaminar la llave para ir con tranquilidad a Belo Horizonte. Por su parte la Bestia Negra, que fue el segundo mejor primero, intentaba dejar el cruce abierto y definir el pase a los cuartos de final en su estadio.

A pesar de algunas bajas, como la de Lucas Pratto que comenzó en el banco de suplentes e ingresó en el complemento, los dirigidos por Marcelo Gallardo arrancaban con el dominio del partido. Si bien los de Núñez tenían la posesión del balón, le costaba ser profundo en los metros finales para lastimar a Fábio. Por su parte el elenco brasileño apostaba a estar bien parado en su campo para salir de contragolpe.

Con un activo Nacho Fernández, que era acompañado por Exequiel Palacios, River llegaba con libertad al área de Cruzeiro pero le costaba el pase final. Justamente la primera chance la tuvo el ex Gimansia a los 22 minutos, que tras el cabezazo de Matías Suárez y un mal rechazo de Fábio, el volante abajo del arco no conseguía definir con precisión.

Más allá de ser, con poco, superior a su rival, el Millonario no sacó provecho de las insinuaciones que tuvo en el final de la primera parte y se fueron al descanso igualando 0 a 0. El arranque del complemento comenzaba con polémica y nuevamente, como en la Copa América, el VAR se hacia protagonista. Tras quedar mano a mano con Franco Armani, Marquinhos Gabriel convertía el 1 a 0 pero Julio Bascuñán samcionaba fuera de juego, cuando en la repetición se lo vio en la misma línea que Gonzalo Montiel siendo una jugada muy similar a la de Edinson Cavani en Uruguay-Perú.

A causa del poco peso en ofensiva y sintiendo su ausencia, Lucas Pratto ingresó en los últimos 30 minutos para cambiarle la cara al Millo. Además de no poderle entrar a la solida defensa brasileña, el equipo argentino sufría las arremetida de la visita que tuvo mayor peligro en el complemento que lo que había sido la primera parte.

Sin tener la posesión del balón, como en el arranque del partido, River no pudo generar mucho riesgo, donde la poca participación de Nacho Fernández y Exequiel Palacios le pasó factura. La más peligrosa la tuvo el Oso Pratto con un cabezazo que se iba rozando el palo en el cierre del partido.

En un encuentro que pasó desapercibido y sin muchas emociones, River pudo haber terminado ganando por 1 a 0, ya que sobre el final Bascuñán sancionó penal de Enrique a Pratto por un agarron que lo observó en el VAR pero Matías Suárez falló desde los doce pasos. Con el 0 a 0, ahora la llave se definirá el próximo martes en Belo Horizonte, donde el ganador enfrentará en cuartos de final al vencedor entre Cerro Porteño y San Lorenzo.

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