Uno de los equipos que quedó en la retina de los fanáticos del fútbol fue el Real Madrid de los Galácticos. Teniendo todas las estrellas de ese momento, el Merengue se adueñó de todas las competencias en esa época.

Justamente uno de esos integrantes fue Roberto Carlos, quien recordó: “Yo hoy pienso: ¿cómo es posible que hiciéramos tantas tonterías? Acababa cada partido y era todo avión privado. Nos encontrábamos en la terminal privada de Barajas. Era Beckham que iba no sé a dónde, Figo, Zidane que iba a tal lugar, Ronaldo, yo… y teníamos que entrenar pasado mañana. Yo rezaba para que los partidos fuesen los sábados para poder ir a la Fórmula Uno los domingos. Eran vuelos privados para todos lados. Una locura”.

A su vez, sobre su relación con el “Gordo” Ronaldo, entre risas, sostuvo: “Lo conocí en el año 93. Desde ese año me concentré siempre con él en la misma habitación. Dormí más veces con Ronaldo que con mi mujer”.

Más allá de ser un plantel lleno de estrellas, el exlateral se refirió a esas concentración y destacó: “El ambiente en el vestuario, el ambiente en el hotel, había ambiente de vestuario de verdad. Lo echo de menos pero siempre que hay partidos benéficos, voy e intento hacer las mismas cosas dentro del autobús. El ambiente del fútbol es maravilloso”.

Gracias a los títulos conseguidos, lograron tener algunos privilegios con Vicente Del Bosque por lo que indicó: “Los entrenamientos de lunes y a veces los martes eran por la tarde porque casi nadie llegaba”.

Teniendo una influencia importante los jugadores en el vestuario, el brasileño se refirió a la situación que acabó con la salida de Juan Antonio Camacho en el 2004, por lo que señaló: “En la época de los galácticos éramos siete… era un peligro en el vestuario. Siempre lo controlamos bien, teníamos buena relación, menos con Camacho que aguantó diez días. Llegó al vestuario, saludó a todo el mundo, muy serio y con historia en el Real Madrid. Yo solo observaba a ver qué iba a decir. ‘Quiero a todo el mundo mañana a las 7.00 de la mañana’. Normalmente entrenábamos a las 10.30. Hablamos con él para intentar cambiar el horario, nosotros teníamos nuestras costumbres”.

Por último, en diálogo con‌ el Canal 11 de Portugal, también tuvieron un accionar con Vanderlei Luxemburgo en 2002, pero esta vez por el alcohol, por lo que Roberto Carlos sentenció: “En el segundo partido de Liga, teníamos la costumbre de llegar a la concentración, dejar las maletas en la habitación y antes de la cena tomar nuestra cerveza y nuestro vino. Encima de la mesa siempre había dos botellas de vino. Ronaldo y yo le dijimos: ‘Profesor, la gente aquí tiene sus costumbres, lo vas a ver, pero intenta no cambiarlas. No quites las botellas de vino de la mesa y la cerveza antes de la cena porque si no vamos a tener problemas. ¿Qué hizo? Quitó primero las cervezas y luego las botellas de vino. Duró tres meses. El mundo del fútbol es pequeño, las noticias van llegando a la directiva y ‘ciao'”.

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