El Liverpool volvió a ganar, gustar y golear en la Premier League, pero la perlita de la tarde la protagonizó Mané con Salah. El egipcio tuvo la chance de asistir al delantero pero decidió jugar la personal lo que desató la ira de Sadio. Posteriormente Klopp lo sacó de la cancha, lo que hizo que el jugador estalle de bronca y quiera devorarse a su compañero.

¿Lo llamativo? El entrenador terminó a las risas mirando todo lo sucedido. Mirá el momento.

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