“La vida me dio mucho más de lo que esperaba”

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Entrevista a Sergio Rondina

  • Me gustaría arrancar porque me cuente un poco lo que fue su infancia, sus primeros vínculos con el fútbol, y también cómo era la situación de su familia en su infancia

– Lo que me acuerdo es una infancia muy linda. Mí viejo laburaba de empleado en el ferrocarril, mí vieja tenía un almacén familiar ahí en la plaza de Libertad. Laburaban los dos y nunca nos faltó nada ni a mí ni a mi hermano. Tuve una infancia muy linda, el tema del fútbol a uno siempre le gusto de chico, de jugar con los amigos en la plaza o en la calle. Ir a infantiles en Midland, mi vieja acompañarme. Después irme a probar a Ferro, quedarme, hacer novena división. Después por un problema de salud de mi viejo dejé de jugar y empecé a jugar al básquet con mis amigos. Dejé de jugar al fútbol hasta que un día fui a probarme en Midland en la séptima división y ahí arrancó de vuelta toda la carrera de lo que es la parte futbolística… Fue una infancia muy linda, de criarnos en la calle. No como ahora que no se puede, en ese momento se podía hacer y la pasaba muy bien.

  • Cambiaron los tiempos… me imagino que tiraban una pelota, un campito y arrancaban a jugar

– Sí tal cual, en los costados de la vía ahí cerca de casa o donde sea, en la calle. Al lado de la casa de mi tío había un terreno, todos los domingos a jugar. También la gente más grande. Básicamente era, no solamente jugar a la pelota, sino a lo que sea. Hoy como están las cosas… a mi hijo no lo dejo. Es la realidad. Lo llevo para todos lados, pero bueno, es parte de los cambios que hubo.

  • ¿El apoyo siempre estuvo por parte de tus viejos? ¿O en algún momento te pedían que vayas por otro lado… una carrera profesional o ayudarlos a ellos si necesitaban?

El apoyo siempre estuvo, lo único que me pedía mi papá es que estudie. Yo a veces digo que mis hijos son chicos también y hay que llevar uno a un lugar, al otro a otro. Te reclaman… y yo con mi viejo hacía lo mismo. Te das cuenta cuando sos padre. Empecé a mirar para atrás y decía: mi viejo hacía esto conmigo. Yo jugaba en Ferro, mi viejo se levantaba a las 3:30, 4 de la mañana para irse a laburar y en invierno eran las 10 de la noche y estaba esperándome en la esquina de la plaza que yo bajé del colectivo porque venía de Caballito, para acompañarme a casa y al otro día levantarse temprano para irse al laburo. Eso también, que mis hijos me reclaman hoy, yo se lo hacía a mi viejo. En esfuerzo es lo mismo.

  • ¿Qué cosas tomaste de tus viejos y qué cosas dijiste: en esto voy a mejorar para con mis hijos o familia?

– Mi viejo nunca me exigió. Sí me decía que lo que iba a hacer lo tomé con responsabilidad. Me acuerdo, cuando me junto con mis amigos de la infancia, de toda la vida. Nos juntamos a comer y se ponen a hablar de cuando iban a un boliche a otro… Y yo me acuerdo que no iba porque me tenía que levantar los domingos temprano para jugar en quinta división.

  • Es la disciplina que te ponías…

– Sí porque me gustaba, yo quería jugar, entonces en ese momento, tenés que elegir no podés hacer todo. O jugas y te dedicas a lo que haces o estudias y salís con tus amigos a divertirte. En el fútbol desde chico tenés que tener una disciplina, tenés que pelear por tus sueños, para eso tenés que tener conducta.

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  • ¿Y cómo hacías para ir probandote en los clubes?

– No pero no es que pasé por muchos clubes eh. Sí los equipos de Baby que había torneo de la zona. Pero después en infantiles había jugado en Midland, y después salió el tema de probarse en Ferro que tenía un poco la captación en Pontevedra y después iban probando con los que estaban en AFA e iban quedando chicos y bueno... De ahí había que irse a Pontevedra que dentro de todo me quedaba cerca de casa, después tenía que ir a Caballito en colectivo – tren, y caminar hasta el club. Eso fue un año y después como te decía por el tema de papá… había dejado de jugar.

  • ¿Cómo fue ese momento del tema de salud de tu papá y cuánto tiempo estuviste sin jugar?

– Lo de papá yo tenía 12 años y después tuve tres años que jugaba al básquet. Con mis amigos del club yo vivía adentro del club continuamente y jugaba al básquet. Hasta que después empezó a picar el bichito del fútbol. Debuté en primera en Midland a fines de marzo del año 1990 y mi papá había fallecido en febrero, no pudo verme en Primera. Pero bueno, estaba mí hermano trabajando ese día en la cancha para un medio, “Ascenso por 3”, y tocó cubrir ese partido. No estuvo mi viejo que estaba mirándome de arriba pero si estaba mi hermano en la cancha, cosas que te dan la vida.

  • ¿Te acordaste de él en tu debut?

Uff sí. Siempre me acuerdo de él. No solo en el debut. Pero sí fue muy especial, primer partido que entraba, ya había estado en el banco y no me había tocado jugar. Ese día entre y también hago un gol. Fue un momento que uno no se va a olvidar y que queda siempre, para el resto de la vida.

  • ¿En qué momento te fuiste a vivir solo, construir tu propio camino?

– No, sólo no. Siempre viví con mi vieja. Mi hermano se casó, yo seguí con mi vieja… Después bueno, cuando yo me caso hice el departamento atrás en el mismo lugar donde vivo ahora. Nunca busqué irme, mirá que tuve 7 años acá en Arsenal y no siempre tuve el auto, y tenía que viajar. Quizás tardaba más tiempo que lo que entrenaba porque era ir de mi casa un colectivo a Pontevedra, de Pontevedra un colectivo a Constitución de ahí otro colectivo hasta acá a Sarandí. Eso lo hacía todos los días y nunca se me ocurrió pedirle al club que me alquilen un departamento o algo por el estilo. Siempre me gustó volver a casa. En los lugares donde jugué, estando soltero siempre volví a casa.

  • ¿Sos familiero? Te gusta estar ahí, tener reuniones con familiares, etc

– No sé si reuniones con familiares. Sí me gusta estar en mi casa. Obviamente cuando te vas poniendo más grande compartís cosas con tus hijos. En la época que estaba soltero me gustaba estar en mi casa. Compartir más con mis amigos o estar en el club, pero sí siempre en el lugar donde uno se ha movido, se siente cómodo de chico. Siempre me ha pasado eso.

  • ¿Cómo explicarías tus años como jugador y como te describirías vos cómo el jugador que fuiste?

Yo quizás me tendría que haber cuidado más de lo que me he cuidado. Tenía mis limitaciones pero creo que tácticamente era muy inteligente. Me podía desempañar de volante por derecha, volante central, tenía buena dinámica… Pero me parece que más me destacaba por eso por la inteligencia táctica que podía tener dentro de la cancha, de jugar en distintos puestos. Salí de la C, llegué a jugar en la B… en Primera solamente en Ecuador. No me daba, era otra época. Era muy difícil que el jugador de ascenso llegue a jugar en primera división, generalmente estaban 4, 5 años jugando en el mismo club. No es la renovación que pasa ahora tan continúa. No era tan fácil, era complicado el crecer. Hoy se abren un montón de puertas al estar la tecnología, los medios, la difusión de los partidos en todas las categorías, los representantes mismos te abren un montón de puertas que en la época que uno jugaba no era tanto como ahora. Pero bueno, obviamente que uno ha disfrutado de la carrera como jugador y ha cometido un montón de errores que uno trata de hablarle a los chicos para que no los cometan.

  • ¿Errores en cuanto a lo mental, lo táctico… ?

En cuanto al cuidado personal. La carrera del jugador es muy chica. Yo empecé a fumar de chico quizás porque la ausencia del viejo en el día a día, con su enfermedad hizo que uno agarre el cigarrillo, en mi casa no fumaba nadie, es un veneno. Después de jugar el cuerpo necesito descansar.

  • Quizás eso hoy no se pueda hacer…

– El que lo hace está mal porque la carrera del jugador es corta, uno vive de su físico y te tenés que cuidar. Uno trata decirlo desde la experiencia vivida. Hoy en un abrir y cerrar de ojos quizás un jugador que tuvo un buen año, un buen semestre, le puede cambiar la vida. No solo la de él sino la de su familia.

  • ¿Que crees que pasó con tu carrera de técnico? ¿La estás disfrutando más de lo que fuiste como jugador?

– Y sí porque es más larga y porque jugador sos parte de un grupo, como técnico también pero lo armas y lo conducís vos, más allá de que el verdadero protagonista es el jugador que entra a la cancha. Se disfruta si te toca un año como el 2019 que fue un año hermoso. En cuanto a lo personal, lo deportivo y lo colectivo. Pero bueno no todas siempre son rosas, hay momentos que fueron duros, que había que decidir dirigir y cambiar el dinero y que mi señora con su trabajo banque la casa. Está bien, no teníamos hijos pero en el momento que uno empezó a trabajar en la C, había plata para cubrir los gastos nada más. Quizás yo tuve la suerte de tener a alguien al lado que pudo acompañarme en ese sueño. Si yo hubiese en ese momento sido padre hubiese tenido que haber mantenido mi casa.

  • ¿Se te pasó por la cabeza estar en otra cosa?

– No. No se me pasó por la cabeza porque no la viví. Pero si mi señora no hubiese trabajado y yo tenía que ser papá hubiese salido a hacer otra cosa. Yo con el fútbol no es que hice una carrera en Primera División exitosa que vos decís apostás a esto porque sabes que tenés un respaldo de ahorro u otro ingreso porque tenés un negocio, un emprendimiento que te genere algo para vivir mientras te dedicás de lleno a hacer la carrera. Estuve en el ascenso y vivía el día a día, hubo años que gané más, otros años que gané menos, otros años que quedaron deudas que no pudiste cobrar nunca más… estamos en el día a día. Había que, más allá del sueño que tenía uno, tener una persona al lado que podía hacer de sostén en lo que era en ese momento de la casa, también había que acompañarlo con resultados. Ahora puedo ir creciendo y ese sueño ir alimentándolo día a día con trabajo y resultados.

  • ¿Podemos decir que es un “alivio” o un colchón importante este presente de Arsenal que pudiste construir ahora en primera?

– Sí, a ver… Yo me siento un técnico reconocido en el ascenso, por las categorías que hemos pasado o los clubes que hemos pasado la mayoría hemos hecho buenos trabajos, hemos dejado la gran mayoría de las puertas abiertas. Obviamente que al estar en Primera División y sacar buenos resultados el reconocimiento es distinto y la exposición es distinta. Primera División es lo que mueve mucho la pasión del fútbol argentino y te da la posibilidad de firmar mejores contratos y tener mejores ingresos pero bueno.. me siento un técnico reconocido en el ascenso y ojalá podamos afianzarnos en Primera División que es lo que buscamos.

  • ¿Este es tu mejor momento en tu carrera de técnico?

– Y… yo tuve momentos … A ver, en cuanto a reconocimiento y lo Que es la categoría te diría que sí. No siento quizás que sea el mejor momento como técnico porque en Excursionistas tuvimos dos años excelentes. Sacamos más de 140 puntos en dos años y no pudimos ascender pero fueron dos años muy buenos. También el ascenso en Dálmine, en su momento cuando fuimos a Flandria que el objetivo era mantener la categoría y era nuestra primera experiencia en la B. Lo que pasa es que si vamos a lo que es Primera División y el reconocimiento que hay y como juega el equipo por la exposición que tiene… digamos que sí. Pero no siento que de los equipos que te nombré antes hayamos hecho peor las cosas de lo que estamos haciendo hoy. Hubo equipos en los que hicimos muy muy buenos laburos que por ser de categoría más chicas no tienen el reconocimiento que tiene ahora.

  • ¿Cómo cambia el foco entre el ascenso y la Primera División en cuanto a las notas que te piden… Hay una exposición mayor no solo para vos sino también para tus jugadores?

– Sí, uno se trata de manejar como se ha manejado siempre: atender a todo el mundo. Si es una radio importante o unos chicos que estén estudiando periodismo, o que me llamen de cualquier radio sea local o escuchada en todo el país trato de atenderlos. Siempre me manejé de la misma manera. El problema es que ahora se magnífica todo y hubo momentos, que lo hablé muchas veces con mi cuerpo técnico, que ganamos esas tres fechas en el arranque del torneo, el equipo puntero y hubo una semana que prácticamente no podía tomar mate con mi familia, con mi señora o sentarme a verle los cuadernos a mis hijos porque sonaba el teléfono y estaba hablando con uno y me seguía sonando porque estaba llamando otro. A veces esas cosas te abruman o te sobrepasan. Uno quiere atender a todo el mundo para no pensar que porque uno está en Primera se la creyó y no quiere atender. Llega un momento que se hace un poco inviable poder dejar contento a todos y hablar con todo el mundo.

  • ¿Y eso también se lo tenés que decir a tus jugadores o no?

Yo le digo a mis jugadores que tengan sus horas de descanso y puedan atender a todo el mundo. Que vengan a entrenar acá, buena alimentación y que descansen bien. Que puedan dormir su hora de siesta, hora y media… después tienen tiempo para atender a todo el mundo. No es salir de acá e ir a un programa después a otro porque ellos necesitan que su cuerpo descanse y este bien para el próximo partido. Después cada uno es como es y nadie lo va a cambiar, al tipo que no le gusta dar notas no le gusta de ahora y no le gustó de antes y las evita. Hay otros que son más locuaces y no tienen problema en hablar e ir a un programa u otro siempre y cuando tengan su momento de descanso y poder vivir.. uno esta profesión la vive las 24 horas del día, no solo cuando está entrenando. Desde comer bien desde sus horas de descanso, del cuidado, el futbolista tiene que vivir las 24 horas del día para eso. Dentro de esas 24 horas hay tiempo para todo

  • ¿Qué diferencias encontrás entre el ascenso y la Primera División?

Los campos de juego, los estadios, los rivales que enfrentas. La calidad de los jugadores que enfrentás y que dirigís. Después nosotros… cómo tu cuerpo técnico, hay trabajos que yo los hacía en la C y hoy lo hago en Primera. Es así porque son trabajos que uno tiene y por más que pase el tiempo uno va adaptando ciertas cosas pero en cuanto a lo que pretende del equipo te sirve. Te cambia, sí, salen muchos más dinámicos salen más rápido porque en el campo de juego que lo haces está en buenas condiciones. Los elementos de trabajo son distintos y la materia prima también es distinta. Entonces se resuelve todo más rápido y se hace todo más dinámico.

  • ¿Que hay que tener para ser entrenador? ¿Ser líder?

– Primero, que te guste. Y después creo que va en cada uno. No todos los entrenadores tienen la misma personalidad no todos los entrenadores se manejan de una manera o de otra manera, cada uno tiene su librito… no sé si hay una receta que se tiene para ser entrenador. Hay entrenadores que son muy exitosos y no han jugado al fútbol nunca profesionalmente. No hay una receta.

  • ¿Pero qué pesa más? ¿El hecho de convencer a los jugadores desde lo mental o el hecho de tener mucho de táctica de técnica?

– Yo creo que tenés que tener de todo, es un mix. Primero tenés que tener buenos jugadores. Vos podes convencer a un jugador de la táctica o algo pero si el jugador no la sabe llevar a cabo estás complicado. Podés llevar una táctica a la perfección, bárbaro, pero si cuando tenés la pelota no le das un pase a un compañero a tres metros o a dos metros también va a estar complicado. Entonces creo que es un poco de todo. Desde lo táctico, desde lo técnico desde el convencimiento, de tener buen ojo para armar un plantel, para conducirlo, saber que cuando ganas no es que está todo bárbaro ni cuando perdés está todo mal sino también tener un equilibrio desde lo emocional. Ni ser un fenómeno cuando te va bien ni meter en un pozo la cabeza cuando te va mal como el avestruz.
Pasa por como es cada uno, por como quiere llevar la conducción del grupo, por cómo maneja un grupo. Eso más que nada va por la personalidad de cada uno después creo que tenés que tener de todo para conducir un grupo. No todas las personas son iguales, no todos piensan de la misma manera. Hay que saber cuando tenés que hablar y cuando no… eso te lo va dando la experiencia te lo van dando los años. Más allá de que cada uno tiene su personalidad.

  • ¿Y qué te proyectas a futuro? En el rubro y con tu familia también

– Proyectar lo que es la familia, yo lo único que le pido a Dios es tener salud, poder ver crecer a mis hijos, acompañarlos. Es lo único que pido. Después lo que es laboral creo que me dio mucho más de lo que yo esperaba o de lo que anhelaba. No era un tipo que, cuando empecé a dirigir a Midland en la D decía: “sí, yo quiero llegar a la primera división y hacer esto lo otro”. Siempre fui al día a día, paso a paso. No le debo nada a nadie en el sentido que nadie me abrió puertas. Las puertas las abrió mi trabajo, yo no tengo una empresa atrás o los representantes que te abren puertas. Mi compadre que me acompañó a Flandria arregló mi contrato porque yo tenía el “Sí” fácil siempre terminaba perdiendo porque quería dirigir entonces me terminaban convenciendo y resignaba dinero. A partir de ahí, me empezó a manejar él (su cuñado) y lo sigue haciendo. Donde llegamos, lo hicimos con mi cuerpo técnico con trabajo. “El profe” va a hacer 12 años que trabaja conmigo. Facundo Gareca se retiró y también van a ser 7 años que están conmigo y Luciano Castillo fue jugador y trabaja conmigo hace un par de años, Moreno lo mismo entonces.. no pido nada sinceramente en ese sentido. Trato de seguir mejorando el día a día y estar preparado para los desafíos que se vienen. Nuestro objetivo es dejar a Arsenal en Primera División, estamos muy cómodos en el club donde trabajamos y después dependerá de si la pelotita entra o no a ver qué nos depara el destino. Esto es así.

¿Cómo ves al fútbol argentino actualmente? ¿Que opinas de los equipos que hay, la Selección?

– Yo creo que el fútbol argentino es difícil, lo demuestran los jugadores que vienen a jugar de afuera. Es un fútbol que ha ido mejorando en cuanto a la calidad de juego y en cuanto a la estructura de los clubes, el campo de juego y la organización. Es difícil porque hoy todo se ve, todo se estudia, los cuerpos técnicos son muy amplios… Analista de videos y un montón de cosas que hay que antes no existía. Entonces cada partido es complejo para resolver las dificultades que te propone el adversario, entonces tenés que estar dándole herramientas continuamente al jugador para ver si pasa esto o pasa lo otro para ayudarlos a ellos a resolver dentro de la cancha, más allá de la impronta personal o individual que tenga cada uno de ellos.
Creo que a nivel selección vamos a ser siempre una potencia pero donde también busquemos el equilibrio, una conducción y la apoyemos. No andar cambiando de acuerdo a los resultados continuamente una línea futbolística. Ojalá que podamos aprovecharlo al mejor del mundo en los últimos años que le queda de la mejor manera y sacarle el fruto. Argentina siempre va a tener un recambio de jugadores porque es una fuente inagotable de talento que aporta al exterior y a todo el mundo. Es cuestión de ir bajo un proyecto, apoyarlo y ojalá que a partir de esta Copa América, o la eliminatoria, pero sobre todo la Copa América que es el primer objetivo que tiene Argentina, la pueda ganar para cortar esa racha de sequía y que el equipo agarre confianza de cara a la Eliminatoria del próximo Mundial.

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  • ¿Qué te causó la llegada de Maradona al fútbol argentino?

– Lo primero que miré es cuando jugábamos con Gimnasia. Y después bueno… verlo con todo lo que se había generado en la semana, que había renunciado y que volvió. Conocerlo en la previa del partido y entrar, que estaba sentado y se pare para saludarnos y verlo contento, que habló con todo el cuerpo técnico porque fuimos todos… A mí me hace muy feliz. Es una persona que uno vio en su juventud o adolescencia, adolescencia más que nada. Yo me acuerdo a los 8 años levantándome temprano para ver el Mundial (juvenil) de Japón del 79. Entonces, me ha hecho vivir las mayores alegrías dentro de una cancha y también he sufrido mucho con lo del Mundial del 94. Uno es maradoneano, ¿No? Uno le pone los videos, porque hoy están los nenes con Messi, Neymar y Ronaldo. Y yo le pongo los videos de Maradona a mis hijos para que vean lo que hacía, la cancha donde jugaba, los equipos donde ha jugado, cómo ha potenciado con su fútbol con su personalidad con su magia equipos como el Napoli que nunca había peleado por nada. Yo creo que le hace bien al fútbol argentino, hace que del fútbol argentino se hable en todo el mundo por lo que genera Diego. Lo veo contento adentro de una cancha de fútbol. Ojalá esté mucho tiempo.

  • ¿Le pudiste decir todo eso?

-Sí le dije todo. No tan larga, le decía “te quiero, gracias por todo. Entramos a la cancha te vuelvo a saludar, en el entretiempo te abrazo. Si hago un gol voy y te abrazo, si me hacés un gol voy y te abrazo” y se reía… Pero no paraba de decirle gracias. Para mí fue no sé si un sueño pero fue el deseo más grande, conocerlo. Tenía el deseo de conocerlo y bueno… el fútbol me dio la suerte de conocerlo y haber compartido un partido de fútbol, el en un banco y yo en el otro. Eso sí que no estaba ni por asomo en un sueño. Ni por asomo ¿Quién iba a pensar que iba a dirigir un equipo yo en primera división e iba a estar sentado en un banco y al otro lado Maradona? Era imposible. Solo un loco iluso podía pensar eso.

  • Tengo que cerrar con la pregunta que se hacen todos… ¿Cuántos trajes tenés?

– (Risas) No, no son mis trajes. Yo tuve la fortuna de que el primer partido que dirigí Arsenal en el 2016 en Santa Fe me fui a comprar un saco. Le dije a mi señora que no tenía un saco. Nunca me gustó dirigir con la ropa de gimnasia, salvo que llueva. Bueno necesitaba un saco, me conoció Julio Olloa que es el dueño de boutiques de San Antonio de Padua. Me dijo que si él quería me empezaba a lookear y asesorar. Y lo hizo en 2016 cuando estaba con Arsenal en Primera y después me tocó ir a Nueva Chicago y Los Andes en la B Nacional y el siguió haciéndolo. Voy todas las semanas antes de los partidos -vivo cerca- a buscar la ropa para el partido y bueno hoy sigue siendo de la misma manera.

  • ¿Pero él viene y te dice: este es look para el fin de semana?

No bueno a veces meto bocadillo porque sino hay cosas que me quedan muy polémicas. Igual él me fue curando de a poco porque hay cosas que no me veía y después por tele lo ves de otra manera y por ahí decís no es tan polémico. Ridículo creo yo que nunca pasé, molesta a veces cuando quiere hacer el tema de los pañuelitos, quiere meter mucho farolito y ahí me fastidia, no me gusta pero después sí tiene buen gusto. Me gusta porque según el partido, si es de noche me asesora de otra manera. Un poco vino de ahí el tema de la vestimenta y está bueno. Los chicos cada vez que jugamos están esperando a ver qué me voy a poner. Al principio era complicado pero se van acostumbrando.

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