Esos golpes duros que la vida le da a una persona, tengas la profesión que tengas. Al juvenil le avisaron el domingo a la mañana de la muerte de su abuelo, decidió quedarse a acompañar al equipo en Núñez y luego viajó durante toda la noche en micro rumbo a su ciudad natal.

Lógicamente, le ofrecieron dejar el hotel para acompañar a su familia. Sin embargo, el juvenil decidió quedarse para estar junto a sus compañeros en el Monumental, pese a que fue uno de los que finalmente no formaron parte del banco de suplentes. Un gesto enorme.

Después, efectivamente, el juvenil viajó a Monte Caseros, su ciudad natal. El jugador de Boca viajó a Retiro donde se tomó el micro y llegó a las 9 de la mañana del lunes. Allí despedirá a su abuelo para después, seguir con su vida normalmente, que es jugar en el Xeneize.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí