Club Atlético Boca Juniors

El máximo ídolo de Boca: Los 5 grandes momentos de Riquelme en el Xeneize

A pesar de que hoy está cumpliendo su rol como vicepresidente de Boca, el hincha no se olvida de las grandes alegrías que Riquelme le dio al pueblo Xeneize y te contamos cuáles fueron los cinco grandes momentos que el Torero tuvo con la azul y oro.
jueves, 1 de abril de 2021 · 10:56

Pasaron cerca de seis años desde que colgó los botines, pero ningún futbolero puede olvidarlo. Mucho menos, el hincha de Boca. Con trece títulos, es de los máximos ganadores en la historia del club de La Ribera, y se transformó en el ídolo absoluto de la institución.

Es muy posible que si se realiza una encuesta entre los hinchas de Boca no solo en Argentina, sino que también a nivel mundial, te dirían que la devoción e idolatría por Román -simplemente Román, el apellido no hace falta desde hace tiempo- supera a la que sienten por otros símbolos de la historia del equipo como Blas Giunta, Martín Palermo, Guillermo Barros Schelotto, Antonio Rattín y, sí, el mismísimo Diego Armando Maradona.

Sus gambetas, sus lujos. Sus goles a River, el inolvidable partido que jugó frente al Real Madrid y/o ante el Palmeiras. La increíble actuación que tuvo durante la Copa Libertadores del 2007, la última que ganó la institución. Todos fueron grandes momentos que quedaron en el colectivo de la humanidad.

 

Juan Román Riquelme es el máximo ídolo de Boca y acá repasamos sus cinco grandes momentos en el club

 

RIQUELME, SU DEBUT EN BOCA Y LA PRIMERA OVACIÓN

 

Era un purrete, tenía 18 años. Pero en noviembre de 1996, Carlos Salvador Bilardo lo colocó como titular en el triunfo por 2-0 frente a Unión. La actuación de Román fue categórica, al punto de que recibió su primera ovación por toda La Bombonera: "La gente no se compara con nada y el domingo en la cancha me di cuenta de lo que era", expresó al recordar dicho momento.

 

 

RIVER - BOCA: SALE MARADONA Y ENTRA RIQUELME

 

Su primer partido bisagra sería nada menos que un Superclásico en 1997. River le estaba dando un baile a Boca y el 1-0 tras el primer tiempo quedaba corto. En el entretiempo, el Héctor Veira sacó a Maradona, puso a Riquelme en su lugar y los Xeneizes dieron vuelta el resultado en el complemento con goles de Toresani y Palermo, nada más ni nada menos que en el mismísimo Monumental.

 

ÉXTASIS EN LA BOMBONERA: EL CAÑO DE RIQUELME A YEPES

 

Sí, River parece ser el denominador común de los recuerdos más gratos de Riquelme en Boca. Duelo tenso y trabado por los Cuartos de Final de la Copa Libertadores, cuando Mario Yepes, el defensor colombiano, fue en búsqueda de lo que él pensaba sería un encierro inexorable de su rival en el lateral derecho. Román, encerrado sobre la línea, sacó poesía de sus botines y le tiró un caño memorable. ¿La frutilla del postre? Clasificación de Boca a la Semifinal.

 

LA FINAL PERFECTA: RIQUELME, LA LIBERTADORES Y BOCA CAMPEÓN

 

Después de cuatro años en Europa, Román decidió regresar al club de sus amores. En toda la Copa Libertadores, el 10 tuvo una magnífica actuación pero, frente a Gremio, en la final, la descosió toda. 

En el partido de ida, metió el centro que desembocó en el 1-0 de Rodrigo Palacio, sacó un misil inatajable de tiro libre para el 2-0 y su remate desde media distancia generó la segunda jugada que culminó en el 3-0 final. Luego, en el partido de vuelta, Riquelme metió los dos goles de la victoria de Boca por 2-0 en Brasil. Gloria eterna.

 

EN EL REAL MADRID, TODAVÍA INTENTAN PARAR A RIQUELME

 

En diciembre se cumplirán 21 años de la mítica final entre Boca y Real Madrid, y los Merengues todavía están buscando a Juan Román Riquelme. Sin duda alguna, el partido por la Copa Intercontinental fue de los mejores que tuvo el 10.

Pese a los dos goles de Palermo, el oriundo de San Fernando maravilló al mundo con sus pisadas, sus pases y su manera de lograr que el fútbol parezca una obra de arte. Básicamente, Riquelme puso al titán del fútbol mundial a sus pies esa noche.

 

Valorar noticia

0%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia