Boca

Los lamentos de Bianchi en Boca

Marcelo Popeye Herrera, ex ayudante de campo de Carlos Bianchi en Boca, contó cuál era la cuenta pendiente del Virrey en su último ciclo como DT.
viernes, 24 de julio de 2020 · 12:14

Marcelo Popeye Herrera es una gloria de Vélez Sarsfield. Su nombre queda en el recuerdo de los Fortineros ya que fue uno de los integrantes del plantel campeón del mundo ante el Milan en la Intercontinental de 1994. 

Su carrera como jugador encontró su pico máximo en ese momento y luego pasó por varios clubes colgando los botines en Gimnasia y Esgrima de Jujuy, club de su provincias a natal.

Luego fue ayudante de campo de Carlos Bianchi en su último ciclo como entrenador en Boca

En diálogo con La Nota con Roma, confesó qué les dijo Carlos Bianchi en la previa al partido ante el Milan por la Intercontinental de 1994 que les hizo salir a pasar por encima a uno de los mejores equipos de la historia del fútbol: "Carlos nos dijo que para los italianos éramos un equipo clase C, que era imposible que ellos puedan perder contra nosotros. Esas eran cosas que decían su entrenador, Fabio Capello y también los jugadores. Entonces nos hizo sentir ese desprecio por parte del River para que mordieramos nuestro amor propio y salgamos a la cancha a comerlos crudos. Básicamente eso". Y agregó: "También nos marcó muy claramente que era un partido que muy probablemente no lo íbamos a volver a jugar nunca en nuestras vidas. Él tuvo la chance después con Boca y el Pepe Basualdo, el Rifle Pandolfi, pero yo no tuve otra chance igual y el resto de los jugadores no volvimos a jugar una final del mundo. Son muy poquitos los que vuelven a tener una chance como esa y él, obviamente, lo hizo". 

Esta era una práctica habitual del Virrey ya que utilizó esta herramienta para motivar al plantel de Boca en varias oportunidades siendo la final de vuelta contra Palmeiras la más recordada donde empapeló el vestuario con declaraciones de Felipe Scolari y los medios brasileños dando como campeones al Verdao.

Después cuando terminó su carrera con futbolista, Carlos llamó a Popeye para que sea su ayudante en Boca, en lo que fue su último ciclo como entrenador, hasta el momento.

Marcelo Popeye Herrera

"El balance es positivo, más allá de que los resultados no se dieron como todos queríamos, como te pide Boca, pero el resultado es positivo a nivel personal por todo lo que me enriquecí en ese club, por todo lo que aprendí, por lo que pude ver y con la gente que convivimos. Estando en ese nivel, teniendo a Carlos y una cantidad de profesionales de altísimo vuelo, no hace más que dejarle a uno mucho aprendizaje. Haber vivido el mundo Boca desde adentro ha sido muy bueno", aseguró Popeye

Pese a eso, cree que no cambiarían nada en caso de poder revivir ese ciclo: "El entrenador tiene su impronta, está convencido de lo que hace y eso me parece muy válido. Los que están convencidos de lo que hacen me parecen mucho más validos que aquellos que continuamente van cambiando sus formas o manera. Adaptarse es una cosa, pero estar convencido de lo que uno quiere me parece muy bueno. Eso también me marcó mucho". Igualmente aseguró que "son momentos" y que quizás "alguna cosa la podríamos hacer distinta" pero todo depende de la situación puntual. 

Para cerrar esa etapa dejó una reflexión que muchos coinciden al describir el Mundo Boca: "Sucedió lo que tenía que suceder. En Boca si la pelota entra te va bien, si no entra te va mal y todos los análisis quedan al margen. En Boca si ganas sos Dios, no importa cómo o qué hiciste, ahí tenés que ganar. Si es jugando mejor te lo van a resaltar más, pero si no jugás bien te lo van a aceptar porque ganaste. Así es el fútbol en general. Boca es un club que todo de potencia cuatro veces más que en otros. Y más teniendo en cuenta que Carlos ya había ganado tanto, era difícil entender que no haya ganado en el último ciclo". 

Bianchi Riquelme

Esta frase final es un disparador importante ya que si algo se le puede cuestionar al Virrey es la falta de títulos en su último ciclo, luego de dejar la vara altísima, como muchas veces remarcó Juan Román Riquelme.

Además, Popeye resaltó que Bianchi generó un cambio generacional necesario y que "solo un técnico como él se lo podía bancar". Un recambio que después aprovechó el Vasco Arruabarrena saliendo campeón con el mismo plantel.

La falta de títulos es una de las espinas clavadas que le quedaron a Bianchi. Y uno de los partidos que más lamenta ese cuerpo técnico es el partido ante Newell's por Copa Libertadores: "¿Qué pasaba si Nico Blandi metía el cabezazo abajo del arco? ¿Qué pasaba si ganábamos nosotros ese partido? Yo creo que Boca tenía todas las chances de ser campeón de América. Es así, la pelota pega en el palo y entra o pega en el palo y sale. Si sale te queda afuera y es lo que nos pasó a nosotros. Hubiera sido otra historia, pero bueno". 

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