El gran objetivo de Boca en este semestre será llegar por segunda vez consecutiva a una final de Copa Libertadores, tras caer en el 2018 frente a River en Madrid, y el primer escollo a superar en los octavos de final será Atlético Paranaense, el 24 de julio en Brasil y el 31 en La Bombonera, y el entrenador Xeneize Gustavo Alfaro dijo que “tranquilamente” podría ser “un partido de semifinales”, aunque se quejó porque Boca llegará sin competencia oficial, a diferencia de su rival que volverá a la actividad dos semanas antes del primer cruce.

Lechuga ponderó la llave que lo podrá clasificar entre los ocho mejores de la competencia y dijo lo que significa este certamen continental: “El desafío de la Libertadores es importante, al igual que todas las competencias que disputa el club. Nos toca un reinicio de competencia muy duro porque ya los hemos enfrentado y sabemos la complejidad de ese equipo. El Boca-Paranaense es tranquilamente un partido de semis de Copa“.

En referencia al duelo que se vendrá dentro de un mes, el técnico se refirió al calendario que desfavorece a todos los equipos argentinos por igual: “Cuando hablo de que tendrían que reformar algunas cosas es por esto. Nosotros llegamos sin competencia cuando Paranaense viene jugando seguido. Ellos van a llegar con un ritmo competitivo distinto a los que tienen los equipos de Argentina. Habría que reacomodar cronogramas pensando en eso”.

Además, destacó que la primera incorporación del equipo como Alexis MacAllister “se pudo integrar rápidamente” al plantel y “está a la par del resto”.

Más adelante admitió que no desespera ante la falta de refuerzos que no llegan al conjunto de La Ribera, más allá que Eduardo Salvio está a un paso de sumarse al plantel: “Son pocos los espacios que tenemos para trabajar y son estos. Hay que ver de qué manera se puede armar el libro de pases según las necesidades. También soy consciente de las realidades del mercado y estamos en desventaja con el mercado europeo, que cierra a finales de agosto, y nosotros a fines de julio ya estamos compitiendo”.

En diálogo con el Sitio Oficial, declaró cómo se desarrolla la integración dentro del equipo de los chicos que provienen de las inferiores: “Hay un trabajo paralelo con los chicos para que se vayan insertando, como pasó con Capaldo, Weigandt, Obando y Cortés. Los nuevos Juveniles ya son parte del grupo y en seis meses se puede hacer un ajuste para que hayamos ganado la presencia de jugadores de Inferiores en el plantel profesional“.

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