Nunca se saben las vueltas de la vida. Un día, estás firmando un jugoso contrato con Independiente y al otro podes estar manejando un Uber. Éste y muchos más fueron los giros que le dio su profesión: el tucumano llegó en 2006 a Avellaneda, y recién en 2012 dio el salto a la primera del Rojo donde nunca pudo afianzarse. Como si fuera poco, en 2014, cuando comenzó a mostrar los destellos del buen fútbol que mostró en las divisiones inferiores, una ruptura de los ligamentos en su pierna derecha, obligó al volante estar varios meses del terreno de juego. En 2016 fue cedido a Quilmes, donde comenzó a tener continuidad. Rodaje que se vería interrumpido por otra lesión en los ligamentos, aunque ésta vez en su pierna izquierda.

Se rehabilitó y volvió al Rojo, pero en diciembre del 2017 quedó libre. Hizo la pretemporada con Nueva Chicago, donde le prometieron que iba a firmar y el último día le dijeron que no. Lo cual, obligó al jugador a explorar nuevos horizontes, donde, entre otras cosas, debió manejar un Uber para ganarse la vida. Hoy el fútbol le da otra oportunidad, y Trejo será el pilar en el que Talleres de Escalada quiere apoyarse para formar una reconstrucción total, tras una pésima temporada que los comprometió con los promedios.

El último lugar en la tabla de posiciones en el pasado torneo llevaron a los dirigentes a pensar en una renovación casi plena en el club. Con un nuevo entrenador y varios jugadores con pasado en primera, el Tallarín buscará cambiar la imagen del pasado campeonato. Los jugadores que llegaron son: Cristian Godoy, Luciano Vargas, Patricio Romero, Jhonatan Soria, Sebastián Mora Mora, Nicolás Pinto, Nicolás Sainz, Alejandro Aranda, Maximiliano Serrano, Gabriel Seijas, Jonathan Ocampo Da Silva, Leandro Martínez, Adrián Maidana, Alan Seguel, Nahuel Benítez, Matías Sosa, Agustín Sosa y el propio Trejo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí