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Infantino: "Cuatro, 40, 400 o 4.000 idiotas no pueden parar todo"

El Presidente de la FIFA volvió a insistir en que los partidos deben terminar en la cancha y los violentos no deben tener cabida en nuestro fútbol. Además, desestimó la idea de mudar partidos de la Liga de España a Estados Unidos: "Si hacemos negocios así, ¿adónde va a ir a parar el fútbol?"

Por Federico Pineda

Gianni Infantino volvió a referirse a la Final de la Libertadores. Después de hacer una comparación que roza la falta de respeto, diciendo que "Madrid es un poquito Sudamérica" -en pos de defender a ultranza la nueva sede que le deparó a la Copa Libertadores-, el Presidente de la FIFA habló del gran partido que protagonizarán River y Boca, este domingo a las 16:30 hs en el Santiago Bernabéu.

 

En diálogo con Diario Marca, remarcó que este duelo no puede ser aplacado por lo violentos:  "Cuatro, 40, 400 o 4.000 idiotas no pueden parar todo. Si se puede jugar, intentamos jugar. Creo que esa fue la actitud correcta de todos los que estábamos ahí. Cuando ya no fue posible, porque había jugadores que de verdad no estaban bien, se posterga. Y cuando no es posible, se necesita calma, tranquilidad, bajar la temperatura".

 

Eso es justamente lo que no hay en nuestro país. Mudar la Final a 10.000 kilómetros de distancia provocó el enojo de muchos hinchas que tenían su entrada para ir al Monumental, y sobre esto el mandamás bajó un mensaje de paz en la antesala al partido: "Veo mucha agresividad en Argentina. La gente se tiene que calmar. Hay niños, hay niñas, tenemos que dar el ejemplo. Cuando veo estas imágenes del niño con las bengalas... Uffff. Cuando tienes niños, y yo tengo cuatro, ¿¡cómo puedes hacer algo así!?" y agregó las secuelas que deparará este encuentro:  "Dense cuenta de que es sólo un partido. Muy importante, sí, el que gane se va a burlar del otro por los próximos cien años y el que pierda se lo va a tener que aguantar".

 

En otro tramo de la entrevista, el suizo habló de D'Onofrio y Angelici para luego mandarles un mensaje, marcando su postura inflexible que los partidos deben terminar en la cancha, como sea: "Los vi muy tristes por lo que pasaba, pero fueron muy respetuosos entre ellos. Fueron dos caballeros. No le aconsejo nada ni al presidente de River ni al de Boca, pero les digo a ellos que los partidos siempre, pero siempre, se deben jugar en la cancha. Donde sea, porque si no se juega sí que es un desastre".

 

Además, mostró al menos una contradicción, cuando fue consultado por la idea de llevar partidos de la Liga de España a Norteamérica: "En Estados Unidos yo quiero ver partidos de la MLS, no de la Liga española. En España quiero ver partidos de la Liga española, no de la Premier League inglesa. Si hacemos negocios así, ¿adónde va a ir a parar el fútbol?".

 

Justamente fueron estos negocios que mudaron a la Copa Libertadores de continente -incumpliendo hasta su propio reglamento- aunque para el máximo dirigente no tiene que ver un caso con otro: "Son dos cosas completamente distintas. Lo de esta final de la Libertadores es totalmente excepcional, único. La Conmebol analizó todo y llegó a la conclusión de que jugar en Madrid era la única solución. No se puede en absoluto comparar con la idea en una Liga nacional de jugar afuera por una cuestión de negocios".

 

Luego, fue momento de referirse a la imagen que le dio Argentina al mundo, en medio de una candidatura al Mundial del 2030 junto a Paraguay y Uruguay, cuando su competidor es quien organizará este partido: "En la concepción de alguna gente seguramente retrocede, porque se habló en todo el mundo de este partido. Pero queda tiempo para cambiar las cosas".

 

Por último, sorprendió cuando dio a conocer sus intenciones de ampliar el número de clasificados a 48 equipos en el próximo Mundial de Qatar, cuando estaba estipulado que sea a partir del 2026: "Es un poco complicado, pero en el fútbol nada es imposible. Si no es posible organizaremos un Mundial de 32 que será fantástico".

 

 

 

 

 

2018-12-04
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