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Tan cerca, tan lejos

Independiente, que perdió la posibilidad de Libertadores, empató 1-1 con Lanús, y sólo consiguió la clasificación a la Sudamericana, por el cierre del torneo local, en Avellaneda.

Por Enzo Beron

Independiente, que se jugaba el objetivo de clasificar a Copa Libertadores, recibió a Lanús, quien ya contaba con la clasificación a la Sudamericana, por el cierre del torneo local, en el Libertadores de América. El local llegaba de una goleada a favor en Santa Fe, mientras que la visita cerró un partido correcto ante Huracán, que valió tres puntos.

 

El comienzo del partido fue digno de dos elencos de la mejor categoría en el profesionalismo argentino. El dinamismo de los flancos, por parte de los dos, y la sorpresa con el manejo de los privilegiados mediocampos que poseen, creó un clima de espectáculo en la noche de Avellaneda. Dentro del primer cuarto de hora, Lanús prestó una imagen que por ciertos momentos superó a Independiente, ya que dejó varias ocasiones mano a manos a Sand con el uruguayo Campaña, siendo la mejor jugada de peligro un cabezazo del mismo que salió por poco desviado. El local intentó generar, pero se encontró con una defensa bien estructurada, que en la desorganización de Barco, Benitez y Rigoni, los más desequilibrantes, no obtuvieron respuesta.

 

Durante el nudo de la misma etapa, el juego se desvirtuó un poco en faceta de aproximaciones a las áreas, ya al conjunto Granate se dedicó a la posesión cautelosa del balón para encontrar huecos en el rival que pongan en jaque el resultado. Esto, en primer instancia beneficio al equipo, ya que la responsabilidad de encontrar el triunfo era del rival, ya que su objetivo era llegar al plano internacional, pero el Rojo encontró la vuelta y aprovechó la velocidad de sus jugadores para comenzar a dominar el trámite.

 

Los últimos 15, fueron cátedra de los dirigidos por Holan. La seguridad defensiva, sumada a la solidez en tenencia y recuperación del torito Rodriguez y de Nery Dominguez en el centro de la cancha, generó la posibilidad de que, sumada a la vertiginosidad que entregaba el frente ofensivo, pueda sumarse la constante proyección de los laterales, Sanchez Miño y Bustos. Independiente fue un habitué del arco defendido por Andrada, y encontró una vez más en Rigoni la clave creativa para ello. El gol llegó y junto a él una tanda de, al menos, una decena de situaciones de gol. Los de Almirón merecieron más por lo hecho en gran parte del partido, pero el local aprovechó sus minutos de glorias finales.

 

A los 37, Albertengo le baja una pelota magnífica a Rigoni en la puerta del área, que el mismo impacta de aire con la derecha y vence el arco rival con un golazo.

 

El segundo tiempo, siguiendo el hilo conductor del final del primero, se abrió con una corrida de 30 metros de Rigoni que finalizó en un remate rechazado por Andrada. Esto desembocó en un corner, que Albertengo impactó y que el mismo arquero sacó en la línea. Segundos entre el minuto dos y tres para la locura de la hinchada. Independiente replegó un juego que se adueñó del partido y comenzó a sentir la tranquilidad de ser el claro dominador.

 

Dominación que lo perjudicó exactamente al minuto 15, ya que en una distracción en la asociación, el rival capitalizó lo dicho y encontró el sorpresivo equilibrio del resultado. El empate hizo que el Rojo vuelva a poner énfasis en el desplazamiento vertical y volvió a poner en partido a los de Almirón, que parecían apabullados por el ataque rival. El Laucha Acosta volvió a tomar la bandera de la electricidad granate, como en los primeros suspiros del partido e ilusionó al equipo, que volvió a contagiarse. El partido retomo su imagen de espectáculo dividido y no sólo del monopolio de manejo de uno. A los 26, Herrera le cometió un infantil penal a Rigoni y Lanús entró en furia: Aguirre vio la segunda amarilla por protestar y el infractor del penal recibió la amonestación. A lo que Andrada, merecedor de flores, contuvo el remate de Barco en el penal. A lo que de inmediato, lo que le valió un choque contra el poste, le quitó un cabezazo de gol a Sanchez Miño. El claro responsable de que los dirigidos de Almirón no estén abajo en el marcador. Lanús ya aguantaba por completo el partido, mientras que los de Holan bombardeaban su área.

 

Los últimos 5 siguieron siendo propiedad del local, que urgía de un gol para no tirar por la borda la temporada. Gol que hubiese llegado si Benítez, quien salió por Erviti, habría puesto bien el pie adentro del área para el remate que tiró arriba del travesaño a los 40. El granate se concentró en lo defensivo por completo y la muralla del sur apareció en su esplendor. Independiente encontró los espacios en ella, pero la eficacia, más la actuación de Andrada bajo los tres palos, no estuvo de su lado.

 

A los 15, Pepe Sand, tras una mala salida desde de la última línea, pone un derechazo que se estrella al palo derecho de Campaña y el rebote le queda al Bicho Aguirre, que pone un fortísimo remate que se cuelga en el ángulo en la misma dirección. Con este resultado, tanto Independiente como Lanús, jugarán la próxima Copa Sudamericana.  

 

Los goles:

 

 

 

 

2017-06-27
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